ENTREVISTA A UNA MUJER LUCHADORA (DÍA MUNDIAL DIABETES 2017)

A través de un comentario en una de las publicaciones que realicé en RRSS, con motivo del Día Mundial de Diabetes (2017), tuve la oportunidad de descubrir a una gran mujer: Gemma. A Gemma le diagnosticaron Diabetes Mellitus tipo 1 a los tres años. Pero mejor que sea ella misma quien os cuente su historia y su experiencia en etapas tan especiales como el embarazo o la lactancia materna.

¿Cuándo te diagnosticaron Diabetes Mellitus tipo 1?

Cuando tenía 3 años mi madre observó que le pedía muy a menudo agua, dos o tres veces seguidas y se le ocurrió bajar a la farmacia a comprar las tiras reactivas de orina que salieron granate, lo más oscuro posible. A mi madre se le ocurrió porque su abuela, tras una operación entró en coma diabético y algo le sonaba. Mi bisabuela era tipo II.

Al ver que salió tan oscuro, fueron al médico de cabecera que no les hizo ningún caso, les mandó hacerme análisis que no les daban el resultado hasta los 8-10 días después. Por el trato que recibieron tan malo, consultaron a un amigo que en ese momento estaba haciendo el MIR y les aconsejó que fueran a urgencias lo antes posible, y fue allí donde me ingresaron. El médico en el hospital les preguntó que cómo lo habían detectado tan pronto, porque en niños tan pequeños era muy complicado saberlo, que la mayoría llegaban en coma diabético.

Pero sólo tenía el síntoma de pedir muy a menudo agua, no perdí peso, ni a mi madre le llamó excesivamente la atención que fuera mucho al baño.

Empecé con insulina de páncreas de cerdo, siempre inyectándome, y a día de hoy estoy con una bomba de insulina, desde hace 4 años.

 ¿Cómo fue tu embarazo? ¿Y el pos parto?

Cuando nos planteamos la posibilidad de quedarme embarazada, consulté con el endocrino qué tenía que hacer, ya que los valores pre y post prandiales tienen que ser mucho más rigurosos y ajustados, y en el momento que tuve buenos resultados me “dieron permiso” para intentar poderme quedar embarazada.

En ese momento tenía bomba de insulina. Llevo 4 años y estoy muy contenta, aunque eso depende de la persona, conozco a personas que se sienten más “enfermas“ llevándola. Mi sensación es más de libertad y que he pasado de pincharme 5 veces al día a cambiar el catéter cada 3 días. Llevé un control muy exhaustivo tanto con las comidas como con el ejercicio, me veían una vez al mes el endocrino y me tenían muy controlada. Es cierto que yo no me pasé ni un ápice de lo que me recomendaban. El embarazo era de riesgo por la diabetes, pero en sí no tuve ningún “problema” hasta el 7º mes que empecé a retener líquidos y empezó a subirme la tensión, tanto que me diagnosticaron una preeclampsia leve y al final se me rompió la bolsa en el 8º mes y me hicieron una cesárea.

Gracias al endocrino que me llevó, el responsable del Departamento de Endocrinología del hospital HUA en Vitoria, sabía exactamente qué me iba a ir pasando durante el embarazo con la diabetes. En el primer trimestre era la etapa de las hipoglucemias, por lo que tuve que bajarme mucho la insulina basal y la demanda en las comidas, en el segundo trimestre más o menos, sería lo contrario, hiperglucemias, por lo que tuve que subir la cantidad de insulina, tanto la basal como las de la comida, y por último hacia las 3-4 semanas antes del parto otra vez volvería a las hipoglucemias… y tal cual me lo dijo así pasó. Con la bomba de insulina me resultó muy fácil hacer los cambios y controlarlo.

El hecho de hacerme una cesárea, fue porque desde hace más o menos 10 años tengo retinopatía diabética no proliferante, y no querían ni los médicos ni yo, asumir riesgos en la vista a la hora de dar a luz de manera vaginal con los empujes, por lo que decidimos que fuera cesárea.

Pregunté por los protocolos que tenían en estos casos con la bomba de insulina, pues me preocupaba desajustarme y que el bebé sufriera algún tipo de hipoglucemia al nacer y al final estuve hasta el último momento con la bomba de insulina y sólo durante la cesárea, que fueron 50 minutos estuve sin ella, volviéndomela a poner según salí del quirófano. Mientras estuve sin la bomba me estuvieron midiendo por si necesitaba alguna unidad de insulina rápida.

En cuanto a la lactancia materna, ¿tenías claro que querías amamantar? ¿Tenías dudas, miedos… por tu enfermedad? ¿Y tu entorno?

Sí, lo tenía claro. Si me hubieras preguntado hace tiempo te hubiera dicho que me hubiera dado igual pero a raíz de que un familiar demasiado próximo sufriera un cáncer muy agresivo y leyera que había bancos de leche materna para las personas que están con tratamientos tan fuertes para reforzar el sistema inmunológico, cambié de opinión y vi lo importante que es la leche materna para los bebés y más siendo prematuro como fue nuestro caso.

No me planteé que la lactancia estuviera afectada por la diabetes, pregunté al endocrino y me dijo que no iba a haber más problema que controlar las hipoglucemias, pues el cuerpo me demandaría menos insulina y más comida. Y tal cual fue y en esas estoy.

Si me entró alguna duda fue por el tema de la cesárea y porque fuera prematuro, pero desde el hospital me aconsejaron muy bien y me fui estimulando con el sacaleches y no he tenido ningún problema al respecto.

La enfermedad no me ha creado miedos, soy muy clara con los médicos, y me creo lo que me dicen, también es cierto que soy luchadora y temiendo las hipoglucemias podía haber tirado la toalla pero he puesto empeño, me ha costado lograr el equilibrio, ya llevamos 6 meses con la lactancia y mis controles están bastante bien, con hemoglobina de 6,9 la última vez que me miraron que ha sido esta misma semana.

En cuanto a mi familia, mi entorno, nada más que apoyo he recibido, no se ve ya como un problema con la diabetes sino por el estrés que me pueda causar este ritmo frenético que supone el trabajo con un bebé y demás actividades y estudios que estoy haciendo.

 ¿Supone un reto aún mayor amamantar para una madre con Diabetes? Hay etapas como las crisis de crecimiento que pueden suponer un aumento de la demanda por parte del bebé. ¿Ha supuesto esto algún problema en el control de la enfermedad?

Al principio es un poco locura, la lactancia a demanda supone que tienes que estar disponible las 24 horas del día pero nosotros necesitamos tener un control con las comidas y con los horarios, por lo que al principio me suponía comer rápido y mal y sin tiempo ni para sentarme, y aquí entra el papel importante de la pareja, el entretener al niño mientras comes y te regulas, entender que necesitamos tener un control es muy importante.

Al final, según el niño va creciendo es muy complicada la lactancia a demanda, tienes que ir estableciendo horarios, ya no sólo por la diabetes sino por la vuelta al trabajo y por tener un cierto orden en tu vida y poder descansar, que es básico.

La crisis de crecimiento que más hemos notado ha sido la de los 3 meses, y era estar casi todo el día en el pecho y estar yo comiendo más a menudo, y mirándome la glucosa en sangre cada dos por tres, pero a día de hoy no he notado más crisis y si me pide más de lo habitual se lo doy sin problemas, o se lo da el padre, ya que por las mañanas me tengo que sacar la leche antes de irme a trabajar pues no estoy en su desayuno.

 ¿Qué consejos claves darías a una madre con Diabetes en cada una de las etapas de las que hemos hablado (embarazo, lactancia, pos parto)?

La confianza con el equipo médico es muy importante, yo he preguntado mucho porque me interesaba saber qué cambios iba a sufrir mi cuerpo durante el embarazo y las consecuencias que pudiera tener, porque no nos engañemos, tenemos la posibilidad de ser madres pero es muy importante estar bien para el reto que se nos presenta a partir de ese momento. ¡Nada de búsquedas por Internet!

Otro punto muy importante es el control de la diabetes, conocer nuestra diabetes es básico porque mejor que nosotros no va a haber nadie que sepa cómo actúa. Por ejemplo, en el caso de los ingresos en los hospitales, generalmente nos desajustamos, nos ponen dietas que no tenemos que tener (quiero insistir y aprovecho esta oportunidad que me brindas, para hacer hincapié que no tenemos dieta, de hecho TENEMOS QUE COMER DE TODO, lo único que tenemos que controlar son las cantidades de lo que comemos y qué tipo de alimentos nos afectan más que otros en el control, en nuestro caso los hidratos de carbono).

Para mí la diabetes no supone una limitación, la limitación la creamos nosotros con nuestros miedos. Es cierto que es una enfermedad crónica que desgasta mucho pues son 24 horas al día los 365 días al año, sobre todo psicológicamente, pero no nos impide disfrutar ni vivir ni conseguir retos como el resto de las personas que no tienen diabetes.