Recetas con sabor a otoño

Este año sencillamente hemos aprovechado alimentos de temporada para celebrar La Castanyada (Catalunya) o Magosto (Galicia). Algo tan sencillo como cocinar al horno o al vapor estos alimentos y experimentar con ellos.

Primero, la peque, papá y yo, fuimos a la frutería del barrio a comprar los alimentos. La amabilidad de los comerciantes y los consejos que recibes dan todavía más valor a los platos:

Deja este boniato al sol, para que esté listo para comer antes, ollévate de estas manzanas nena, ¡que están muy buenas!

Además, de las palabras de cariño, la peque se lleva a veces mandarinas de regalo. ¡Así da gusto!

Calabaza, boniatos… Y no podíamos olvidarnos de un alimento muy otoñal… ¡las castañas! Recién llegadas de Galicia. La castaña es un fruto seco que no podremos ofrecer crudo o asado a los niños pequeños por riesgo de atragantamiento. Sin embargo, sí podemos ofrecerlo cocido y en forma de pasta. Debemos, como otro fruto seco, ofrecerlo mejor durante el día por si se presentan signos de alergia.

¿Siguiente paso? ¡A cocinar!

No dudéis de vuestros pequeños ayudantes, ellos pueden mezclar, aplastar con el tenedor, dar forma al preparado… ¡o simplemente jugar con los diferentes alimentos! Depende de la edad y las destrezas que vayan mostrando. Dejad que investiguen e ir narrando el paso a paso de la receta. Si os animáis, hasta podéis inventaros una sencilla canción o aprenderos una tradicional. Nuestro hijo la relacionará con ese momento y recordará cómo nos ayudó a preparar el plato o los alimentos que hemos ido utilizando.

En mi caso, mi pequeña ayudante no quiso hacer bolitas, prefirió comerse un trozo de boniato y otro de calabaza y hacer una buena mascarilla para la piel. Sorprendentemente, hacía tiempo que no quería comer boniato ni calabaza cuando se lo ofrecía y esta vez no lo dudó.

¿Queréis saber que preparamos?

Con un boniato, ¼ de calabaza, ½ manzana que estaba muriéndose de pena en la nevera, almendra molida y coco rallado, hemos preparado lo siguiente:

– Bolitas de calabaza, boniato y manzana

Asar la manzana, calabaza y boniato con el tenedor aplastar los alimentos y con las manos hacer bolitas. Pasar por coco rallado y decorar con chocolate (>85%, yo he utilizado 99% de cacao que he fundido con un poco de agua en el microondas). Reservar en la nevera.

– Magdalenas de boniato (4 uds.)

60 gramos de almendra molida, 1/2 boniato, 1/2 plátano, 3 cucharadas soperas de trigo sarraceno integral, 1 cucharada sopera de cacao puro en polvo, 1 cucharada pequeña de tahina o pasta de sésamo tostado, 1 huevo, una pizca de sal y canela, nueces.

Trituramos los ingredientes, rellenamos los moldes de magdalenas y metemos al horno.

Con la calabaza preparamos otras magdalenas, pero se me olvidó apuntar la receta pues todo lo que hicimos fue improvisado… ¡Así que queda pendiente receta con calabaza!

Y para los amantes de las cremas, ¡aquí va la receta que preparé con las castañas!

– Crema de verduras y castañas(4 raciones)

 2 nabos pequeños, 1 berenjena, 6 ramitas de brócoli y trocitos del tronco, 1 zanahoria, 1 rama de apio, ¼ de cebolla morada, perejil fresco, 5 castañas cocidas, 2 cucharadas de almendra molida, coco rallado, aceite de oliva virgen extra.

Sofreímos la cebolla morada y agregamos la berenjena y la zanahoria. Agregamos agua o caldo que tengamos guardado y los demás vegetales.

Cuando estén cocidos, agregamos los alimentos a un vaso o bol y añadimos las castañas cocidas, un par de ramitas de perejil fresco y un par de cucharadas soperas de almendra molida. Poco a poco, vamos añadiendo el agua de cocción (una parte de las verduras y otra parte del agua donde hemos cocido las castañas), hasta obtener la textura deseada. Servimos y agregamos un poco de aceite de oliva virgen extra y una pizca de coco rallado.

Si os sobra caldo, ¡no lo tiréis! Dejadlo enfriar y congeladlo o guardarlo en la nevera si vais a utilizarlo hoy o mañana (no os olvidéis de hervirlo cuando lo reutilicéis).

DEGUSTACIÓN AL AIRE LIBRE

Aprovechamos la tarde de domingo para salir al bosque a degustar algunas de las cositas que preparamos. También para recoger hojas para hacer manualidades en casa y guardar pequeños recuerdos de este año. Descubrir la vida que esconde la naturaleza es otra de las razones para salir con nuestros pequeños. Mi peque pudo observar por primera vez los caracoles trepando por el tronco de un árbol, pues solo los había visto en uno de sus libros. Su carita cuando descubre algo nuevo, no tiene precio.

Reflexión final

Así que este es mi consejo, experimentad con nuevas recetas y dejad que vuestros peques formen parte de todo el proceso. Están ahí y quieren aprender y pasar tiempo con nosotros. No tengamos la sensación de que es tiempo perdido, es tiempo que ganamos en todos los sentidos.

 

Receta de tortitas sin gluten ni huevo

Me encanta disfrutar la fruta en su estado original. Pero también me gusta sacar tiempo para meterme entre fogones y averiguar cómo poder transformarla en otra “cosa comestible”. Las tortitas de maíz son un clásico en nuestra casa. A papá le salen divinas. Así que como si de un reto se tratase quería hacer una nueva versión. Serían las tortitas de mamá.

¿Qué ingredientes utilizaría? Solo tenía que echar un vistazo en mi cocina y dejar volar la imaginación. Una pera divina y con un punto de maduración con muchas posibilidades, me esperaba en el cajón d la nevera. El plátano, siempre resulta un gran aliado en la repostería. ¿Y qué opción sin gluten podía barajar sin utilizar como siempre la harina de almendra? “¡Ya sé!” La harina de trigo sarraceno se hizo de rogar y me pidió que quería estar con el coco rallado. Dicho y hecho. A partes iguales, dieron forma a la masa. Además, esa tarde quería “comer bonito”, así que el topping no podía faltar.

Espero que disfrutéis tanto de este postre como yo al prepararlo y al degustarlo. Os dejo una infografía de la receta, que podéis imprimir y colgar en vuestra nevera.

 

Nota: por peligro de atragantamiento, a los niños pequeños es recomendable no ofrecerles la almendra del topping.

 

¿Por qué elijo el salmón salvaje y cómo lo cocino?

El salmón al horno es uno de mis platos preferidos. En esta entrada te contaré por qué elijo un salmón salvaje y cuál es la mejor forma de cocinarlo.


¿Por qué elegir un salmón salvaje en lugar de piscifactoría?

Ayer hice salmón salvaje al horno, previamente marinado con zumo de naranja y limón, jengibre rallado, eneldo, romero y aceite de oliva virgen extra. Acompañé con patata, manzana y una ensalada.

Mi elección en este tipo de pescado azul es, por un lado, por el menor impacto ambiental que supone. Y por otro, por el impacto en nuestra salud. El de granja al tener más grasa, acumula más contaminantes y su contenido en vitamina D (con importantes funciones en nuestro organismo, por ejemplo como inmunomoduladora) es mucho mayor en el salvaje. Además, es una excelente fuente de ácidos grasos poliinsaturados omega-3.

Por este motivo, elegir un pescado salvaje es lo mejor para nuestro bebé. Puedes ofrecer hasta 40 gramos si tiene menos de un año y siempre que no haya consumido en otra comida otro alimento proteico como carne o huevo. Recuerda que cada pescado es diferente y deberás valorar la tolerancia cuando lo pruebe por primera vez.

En cuanto al precio, obviamente es más caro que el de piscifactoría. Sin embargo, los riesgos/beneficios de elegir el salvaje hace que que valga la pena replantearse esta inversión.

¿Por qué marinar el salmón antes de cocinarlo?

Los Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (HAPs) son  compuestos orgánicos que aparecen en muchos compuestos, que se forman por combustión incompleta o pirólisis de materia del tabaco, el carbón, la gasolina o de los alimentos como la carne a la barbacoa o el pescado a la parrilla o ahumado.

Aunque la forma en la que más influyen en la dieta es a través del consumo de cereales, puesto que es lo que más consumimos, su concentración es mayor en el pescado y la carne preparados de la forma que he comentado. Como bien dice la FAO, en el Código de prácticas para reducir la contaminación por HAP en los alimentos producidos por procedimientos de ahumado y secado directo:

La preparación de alimentos comercial y en el hogar, como el ahumado, el secado, el asado, el horneado, el asado a la parrilla y el freído, se reconoce como fuente importante de contaminación de los alimentos.

Una forma de reducir su formación al hornearlo es asegurarnos que el horno esté bien limpio y no haya restos que puedan quemarse al usarlo, hacerlo a fuego lento y marinar el alimento previamente con un ácido y especias o alimentos que contribuyen a que disminuya su formación (zumo de limón, manzana, romero, aceite de oliva, ajo, cebolla, jengibre…).

Receta de mini tortitas para grandes y pequeños

Hoy os traigo la receta de estas mini tortitas de harina de maíz y avena integral a modo de infografía, para que podáis imprimirla y tenerla en vuestra cocina. Son aptas para BLW si ya habéis introducido todos los ingredientes que la componen, o todos excepto uno, pues una buena forma de comenzar a introducir un nuevo alimento.

No dudéis en que vuestros peques os ayuden en algunos pasos de la preparación (siempre bajo normas de seguridad y la supervisión de un adulto).

Si os animáis a hacerla, podéis dejarme un comentario contándome si os han gustado o qué toppings habéis añadido a las tortitas. 

 

Mi plato Baby Led Weaning saludable

No podía dejar pasar este mes sin compartir el Plato Saludable para el Reto Saludable de mi compañera María Neira, de Nutriendo Mi Cambio .

Lo he adaptado al método Baby Led Weaning que estamos siguiendo con nuestra peque.

Aporte de proteínas y carbohidratos con la patata y lenteja roja (se deshace más fácilmente) y de grasas saludables con el aguacate. Completando el aporte de minerales y vitaminas con la zanahoria al vapor (vitamina A, vitamina B9 o ácido fólico o potasio, entre otros).

Y para terminar, le ofrecí unos gajos de naranja para absorber mejor el hierro de esta comida.

¿Os animáis a probar esta sencilla receta con vuestros peques?

Para hacer las bolitas, solo tenéis que cocer los ingredientes (patata y lenteja) o cocinarlos al vapor, y cortar el aguacate (mejor si está maduro). A continuación, se aplastan con ayuda de un tenedor, se añade el perejil y el aguacate y se da la forma redondeada con las manos o con ayuda de dos cucharas grandes.