¡Ni una cucharadita de más!

El avioncito, el trenecito, el “mmm qué rico”, o el “mira que hay niños muriéndose de hambre y tú dejando la comida” … son técnicas utilizadas desde tiempos inmemorables…o no… (¿tendrán algo que ver la invención del minipimer o el ritmo de vida en el que no podemos permitirnos parar?).

Pero lo cierto es que se han ido propagando de generación en generación como si de una canción pegadiza de verano se tratase (des-pa-ci-to, ¡anda pero si hasta suena igual que lo del avioncito!).

¿Es necesario o recomendable utilizar estas artimañas para que coman?

Como ya he explicado en varias ocasiones, hay diferentes métodos de introducción de los alimentos, diferenciados principalmente por la consistencia y textura en que decidamos ofrecerlos y la manera en que nosotros intervenimos en el proceso.

En cuanto al orden de introducción, salvo en caso de alergias, intolerancias y algunas patologías, donde sería necesario hacer una evaluación individual, es el mismo para las diferentes formas.

Como profesional y como madre de una niña que lleva 7 meses de alimentación complementaria, de manera general y sin entrar en casos que requieran mayor atención como niños prematuros, recomiendo el método Baby Led Weaning.

En cuanto a nuestra intervención, en éste o cualquier otro método, debería ceñirse a elegir los alimentos que ofrecemos y ponerlos a su disposición en la forma y consistencia adecuadas en cada momento, según su desarrollo digestivo y psico-motor, evitando siempre el atragantamiento.

Aunque piensa que llegará un momento en que debas ir dando los alimentos en una forma más sólida y parecida a su versión original y dejando que sea él mismo quien coja la cuchara y se lo lleve a la boca (boca, suelo, trona, pelo de mamá o papá…ya sabemos cómo funciona esto), si es que decides optar por triturados.  Es curioso, que celebremos ver a un bebé de 10 meses comiéndose toda la papilla y luego, no quejemos de que a los 4 años solo quieran purés y aparten cualquier trocito que se encuentren. Reflexionemos pues, sobre qué decidimos hacer respecto a su alimentación también en este sentido.

“Perfecto, pero yo prefiero empezar dándole el alimento triturado”

Si optamos por dar el alimento triturado, al principio nuestro bebé no será capaz de llevarse la cuchara a la boca con acierto. Si alguien te ofrece una cucharada de una comida, ¿qué haces tú? Si tienes hambre, abres la boca y comes. ¿Y si no quieres o no te apetece más? Cierras la boca y/o apartas la cara. Ni avioncitos, ni trenecitos, ni naves espaciales… Respect.

Si a pesar de sellar mis labios a cal y canto, alguien intenta meterme un alimento a la fuerza en la boca o me amenaza diciendo que si no me lo acabo, no habrá postre (este es otro tema interesante a tratar…), me entrarían ganas de morderle la mano. Quizás tu hijo no te muerda, no. Pero estarás alimentando los siguientes pensamientos y emociones.

  • Comer en familia es una “m…”. En lugar de respirarse tranquilidad y harmonía, si la tensión y la presión son la tónica de cada comida, sí, perfectamente puede acabar pensando eso, por simplificar al máximo.
  • Hago algo (comer) por obtener una recompensa (premio: postre, juego…).
  • Miedo al castigo (no jugar, salir, etc.).
  • Culpabilidad. ¿Es que acaso tu hijo tiene la culpa de la pobreza y desnutrición infantil? Entonces, ¿por qué decimos esas cosas?
  • No presto atención a lo que hago, no tomo conciencia de todo el proceso. Es decir, ya podemos hacer hucha para que nuestro hijo vaya a futuros cursos de mindful eating.

Además de:

  • Aumentar el riesgo de desarrollo de patologías metabólicas de gran prevalencia (diabetes, obesidad…) y trastornos del comportamiento alimentario y aversiones por ciertos alimentos.

El control externo de la alimentación influye aquí y ahora, con todas las emociones y sentimientos mencionados que ayudamos a que el niño genere, y en un futuro, con todas las demás complicaciones a las que podemos estar dando pie.

De hecho una de las hipótesis de que la lactancia materna vs. la artificial puede tener un factor protector frente a la obesidad, es que el menor control de la alimentación, es decir, dar el pecho a demanda, promueve la autorregulación en el consumo de energía. ¿Qué quiere decir esto? Que el lactante podría adquirir la habilidad de consumir suficiente energía para cubrir sus necesidades.

Confía en su instinto a la hora de comer. Y si algo te preocupa porque tu hijo no es el de siempre (no sonríe, llora, tiene fiebre, se muestra cansado…), confía en el tuyo y acude a su pediatra cuanto antes.

 

En conclusión…

No os quepa duda de que nuestro comportamiento como padres en la alimentación de nuestros hijos es sumamente importante. Sino echemos un vistazo a nuestro alrededor y a nuestra propia experiencia y pensemos cómo nos han alimentado y qué consecuencias ha tenido.

Así que dejemos el trenecito y el avioncito para lo que son: para darnos un paseo en ellos.

 

El etiquetado de alimentos: ¿leemos lo que comemos?

¿Cuántas veces vamos a hacer la compra y reparamos en leer el etiquetado de lo que nos estamos llevando a casa? ¿Hacemos lo mismo con otros productos que no son alimentos?

Una pequeña reflexión

Imaginemos que queremos comprar una lavadora. Sabemos lo que queremos: que lave la ropa, que no sea muy cara (fijamos un máximo) y que sea de alta eficiencia energética, para así ahorrar todavía más. Llamamos al encargado de la sección de electrodomésticos y muy amablemente nos explica sus características con un lenguaje sencillo, pero que demuestra conocimientos en la materia. En esta charla podían darse estas circunstancias: que nos intente vender un producto más caro; que “maquille” sus características; que nos hable en términos demasiado técnicos que no comprendamos… Entonces nosotros elegiremos si realizamos esa compra o si buscamos otras opciones.

A la hora de comprar, por tanto, hacemos uso de nuestros conocimientos pero también de una serie de prejuicios. Si nos hablan en un lenguaje demasiado técnico podemos pensar que esa persona es una gran profesional o podemos creer que “nos la está colando”. Si destaca las virtudes del producto, sin entrar en por ejemplo cómo ha sido confeccionado o dónde se ha fabricado, y coinciden con aquellas que íbamos buscando: ¡bingo! Ese es el producto que “necesitamos”.

Y aquí viene el símil con la compra de alimentos. Muchas veces solo reparamos en el precio y en aquellos mensajes que destacan en la caja o en lo que nos dicen (publicidad incluida) que deberíamos comprar porque es lo mejor del mundo mundial. Ni siquiera giramos la caja en busca de los ingredientes o si lo hacemos, paramos de leer en el tercero (quizás aquí es donde deberíamos dejar este producto en la estantería…).

Pues bien, conocer en profundidad el etiquetado y todos sus entresijos nos hace más poderosos en nuestras elecciones.

A continuación, os dejo algunos enlaces sobre posts que han escrito mis compañeras, sobre el etiquetado que creo que vale la pena leer.

 

PROYECTOS DE MUJERES Y MADRES EMPRENDEDORAS

Hoy mi intención no es otra que hablar de grandes proyectos de los que de una manera u otra, formo parte, en algunos como colaboradora y en todos ellos, como aprendiz. Porque creedme, es imposible no aprender de todas las personas que estoy teniendo la oportunidad de conocer gracias a éstos.

LactApp

Alba Padró y Maria Berruezo nos regalan su experiencia Y conocimientos, a través de esta aplicación, que cuenta además con un Blog donde poder encontrar respuesta a todas las dudas que os surjan sobre lactancia. Blog del que soy colaboradora tratando temas relacionados con la alimentación y la nutrición durante la lactancia.

9 meses de vuelta

Cuando Maria me habló de 9 meses de vuelta, tuve la sensación de “¿cómo es posible que esto no existiese antes?”.  Un Blog que aborda diferentes temáticas que giran en torno a la mujer en el período del posparto. Porque ya existen mil plataformas donde poder buscar información acerca de nuestro bebé, pero ¿y nosotras? Cambios hormonales, físicos, emocionales, etc. son tratados por auténticas profesionales en este Blog.

Reunión de equipo con Maria Berruezo y Laia Aguilar

Mompreneur

Recuerdo que navegaba por las RRSS, cuando de repente aparecieron ante mí dos palabras clave: madre y emprendedora.

Solo tuve que entrar en su página para enamorarme de su proyecto. Mompreneur es la oportunidad de crear tribu y de unir a madres emprendedoras; a madres con sueños a los que la maternidad se ha encargado de dar vida.

Espero como agua de mayo cada una de sus cápsulas formativas (a las que puedo asistir con mi peque) para aprender cómo gestionar el día a día como madre emprendedora. 

En la cápsula de comunicación de Mompreneur, donde los “culpables” de nuestra decisión de emprender están más que invitados

No perdáis la pista a estos prometedores proyectos. Desde aquí doy las gracias a todas las que trabajáis sin descanso para hacerlo posible. Gracias por cruzaros en mi camino y empoderarme como madre, mujer y persona. 

Como diría Marie Curie:

"En la vida, no hay nada que temer, solo hay que comprender". 

MOMENTOS ESPECIALES CON NUESTROS HIJOS:SÍ. ALIMENTOS ESPECIALES:NO

Cada momento que pasamos con nuestros hijos es especial para nosotros y para ellos. Sin embargo, el hecho de ser niños no implica que haya determinados alimentos especiales o exclusivos para ellos. Más bien, aquellos que ocupan la sección infantil en el supermercado no son los más indicados.

ellos solo quieren vender

Nos quieren vender que la forma natural de tomar fruta es mediante botellitas de geles. La forma natural de tomar fruta es consumir la pieza de fruta; no consumir geles de frutas. No hay más. En cuanto a que es práctico, no me parece que haya nada más sencillo que coger una pieza de fruta y meterla en el bolso o mochila del peque. Más práctico y más barato que cualquier otra forma de presentación de la fruta.

“Sí, claro, pero a mi hijo no le gusta”. Ante esta afirmación, te pregunto: ¿cómo es el consumo de frutas en casa? ¿Habitual, ocasional, nunca? El ejemplo… ¡El ejemplo lo es todo con los niños! Tenemos por lo menos 5 frutas diferentes esta temporada, ¿de verdad no le gusta ninguna? Si la respuesta sigue siendo un rotundo no, insisto, esos geles no son la solución. No equivalen a una ración de fruta. No, no, no.

Y lo mismo con los zumos. Recientemente la Academia Americana de Pediatría se pronunciaba al respecto: Los zumos de fruta no ofrecen ninguna ventaja nutricional con respecto a la fruta entera. Y los niños menores de un año deben evitar su consumo. EVITAR. Eso son palabras mayores.

¡EL TRIPLE AHORRO, SEÑORES!

¿Todavía no te he convencido? Vaya por Dios… La verdad es que es complicado convencer de algo cuando no tienes todo un Departamento de Marketing y Publicidad a tus espaldas, como sucede con las grandes empresas de la industria alimentaria. Yo solo cuento con el gran sesgo de ser Dietista-Nutricionista y que me importe tu salud y la de tus hijos. Una pena que estas empresas no lo tengan.

Voy a intentarlo de otra forma. ¿Y si te digo que no comprar “alimentos especiales” va a suponer un triple ahorro?

  • Tiempo: si coméis lo mismo, no tienes que preparar mil platos diferentes. El tiempo que ahorras puedes utilizarlo en probar algunas nuevas recetas, por poner un ejemplo.
  • Dinero: vamos a ver… Estos productos no son ni mucho menos baratos. Por ejemplo, los cereales maravillosos sin gluten y sin azúcar, ¡son carísimos! ¿No saldrá mejor comprar alimentos de verdad que además puedan comer el resto de miembros de la familia? Avena, maíz, trigo, arroz… ¡Son cereales!
  • Espacio: el no comprar todos estos botes con frutas, tetrabriks de zumos, cajas de cartón de galletas y/o cereales, etc. dejan un espacio increíble en tu cocina. Haz la prueba. Saca de tu despensa y nevera todos estos productos y déjalos en la mesa. No te lo podías ni imaginar, ¿verdad?

En este caso, lo que resta, suma. Suma salud. Para todos. El haceros conscientes de ello, es una gran labor por parte de los Dietistas-Nutricionistas. Pero finalmente, las decisiones para vuestra familia, son solo vuestras. Las decisiones que tomemos hoy influirán en la salud futura de vuestros hijos y también en sus decisiones.

La industria juega sus mejores cartas, pero tú tienes en tu mano que gane o pierda. No seas un mero espectador. Juega tú las tuyas: infórmate, decide y gana.

 

¡Nos vamos de picnic!

CADA SEMANA, UNA AVENTURA

¿Llega el fin de semana y solo tenéis ganas de estar en casa tranquilos? Os entiendo. La rutina de la semana fuera del hogar, los horarios establecidos… hacen que cuando llega el fin de semana, solo os apetezca acurrucaros en el sofá y que el día pase sin estar pendientes del reloj.

Pero, ¿y si pudieseis hacer eso mismo pero al aire libre? Disfrutando del contacto con la naturaleza, del buen tiempo, rompiendo de verdad con la rutina del hogar y del trabajo…

Os contaré más ventajas. El contacto con la naturaleza de vuestros pequeños, ayuda a reducir el estrés ante todos los cambios que se van sucediendo en sus vidas. Además, abre un mundo nuevo de posibilidades ante todo lo nuevo que hay a su alrededor. Se vuelven pequeños exploradores, desarrollando su creatividad y destreza.

¿Os suena? Todo eso también lo fomentamos y favorecemos, cuando dejamos que sea él mismo quien investigue con los alimentos que ponemos a su alcance.

Además, exponer a tu bebé al mundo exterior, dejando de lado una extrema higiene o tratar de que todo lo que esté a su alcance sea estéril, refuerza su sistema inmunológico. Por no hablar, de la importancia que tiene la exposición solar durante unos minutos para la síntesis de vitamina D (muy importante también para sus defensas).

 

Os propongo un plan, familia:

  1. Coged una caja de cartón que podáis decorar a vuestro gusto.
  2. Descargad un mapa de vuestra ciudad e imprimirlo o, para ser más respetuosos con el medio ambiente, guardarlo en pdf.
  3. Buscad parques o zonas verdes donde podáis hacer picnic y señalarlos con un círculo de color verde. O bien, si tenéis el mapa impreso, pegarlo en un corcho y con una chincheta verde marcar esos lugares.
  4. Cuando lleguéis a casa después de visitar una “zona verde”, tacharla con una cruz roja o bien, cambiad la chincheta por otra de ese color.
  5. ¿Y la caja? Cada vez que visitéis un lugar nuevo, guardaréis un recuerdo de ese día. Una flor, una hoja que ha caído de un árbol… El dibujo que pintó vuestra hija… O una foto de familia. Esa caja os recordará por qué debéis volver a esos lugares o por qué seguir explorando con vuestra familia y hacer de cada fin de semana, algo más especial que quedarse en casa.

En próximos posts, os daré ideas de preparaciones y recetas que podéis llevaros en estas escapadas en familia. ¡No os lo perdáis!

 

¿Cuándo empezamos con la alimentación complementaria?

No te imaginabas que el tiempo pasaría tan rápido… Llegó el día de la revisión de los 4 meses de tu bebé y te sueltan que es el momento de empezar a darle alimentos (sin contar la leche que ya toma). En mi caso, lo que me dijeron fue lo siguiente: Bueno, en teoría como ya tiene 4 meses puedes comenzar a darle alimentos… Pero como el peso es correcto, puedes, si quieres, esperar a los 6 meses. Eso sí, si te quedas sin leche, puedes venir antes a verme y te explico cómo introducir los alimentos.

Ante tal afirmación, mi respuesta fue que seguiría con lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses o hasta que mi niña estuviese preparada. Y respecto a la segunda afirmación, os adelanto que eso de “quedarse sin leche” es bastante, bastante difícil si tu bebé sigue con lactancia materna a demanda. Pero trataremos este tema en profundidad en próximos posts.

Seguro que te surgen muchas dudas sobre si tu peque está preparado para comenzar esta nueva etapa…


¿Qué debes tener en cuenta para poder comenzar la alimentación complementaria?

En la siguiente infografía puedes ver las señales que te indican si tu hijo o hija está preparado/a para introducir nuevos alimentos. 

Además, puedes visualizar el vídeo explicativo en mi canal de Youtube.

¿DORMIRÁ MÁS MI BEBÉ SI LE DOY UN BIBERÓN CON CEREALES?

La respuesta, como la pregunta, es breve y sencilla: NO.

Vamos a desmitificar esta práctica tan extendida y muchas veces recomendada por sanitarios…

¿Por qué se despierta más ahora?

Ahora que habíamos conseguido que durmiese más horas de un tirón…desde hace unos días se despierta más a menudo ¡y no consigo que se duerma si no es al pecho/en mis brazos!

Quizás este pensamiento ha rondado tu cabeza en más de una ocasión. Estos cambios forman parte de la maduración del niño. Hacia los tres meses, el sueño evoluciona a fases más adultas y pasa por unas fases de sueño ligero antes de entrar en el sueño profundo. Y cuando llegan a este estado, pueden permanecer más o menos una hora, volviendo a despertarse después.
Es decir, más fases de sueño y dos de ellas son de sueño ligero… ¡Todo se complica más y tu bebé necesita aprender! Forma parte de la maduración de tu bebé.

Para saber más sobre el sueño de vuestros peques os recomiendo leer Dormir sin lágrimas, de Rosa Jové.

Por tanto, ¿qué lugar ocupan los cereales aquí?

Riesgos del biberón con cereales

  1. Quizás no es el momento para iniciar la alimentación complementaria: No olvidemos que la OMS recomienda lactancia materna exclusiva 6 meses y dar esta recomendación puede ocasionar su abandono precoz. Además, se han de cumplir una serie de requisitos para poder comenzar con la alimentación complementaria. Si te lo ha recomendado un profesional sanitario, ¿te ha preguntado, por ejemplo, si se mantiene sentado con poca ayuda o si muestra interés por la comida?
  2. No respetar las señales hambre-saciedad: Eso de “dale biberón con cereales para que aguante más”, suena a obligar a tu bebé a comer más allá de su sensación de hambre, ¿no?. NUNCA se debería obligar a comer a un niño. Debe hacerse a demanda y respetar su sensación de hambre (sea lactancia materna, fórmula, purés o alimentos sólidos lo que ofrezcas a tu hijo).
  3. Riesgo atragantamiento y asfixia: En el biberón no se debe dar nada que no sea leche (la tuya o la de fórmula). El espesor de la fórmula con los cereales aumenta el riesgo de atragantamiento e incluso, asfixia. Tampoco dejes nunca a tu hijo solo tomando el biberón con leche.
  4. Los cereales que debe comer tu bebé son otros: ¿Piensas que los cereales para bebés no llevan azúcares? Pues no es así. La industria alimentaria se las ingenia para que no tengan que declarar que llevan azúcares añadidos. ¿Cómo? Por ejemplo, convirtiendo el almidón en azúcares por un proceso de dextrinación (en la etiqueta suelen indicarse como cereales dextrinados o hidrolizados). Cuando sea el momento ofrece comida de verdad (cereales, pseudocereales, tubérculos…): copos de avena finos, arroz, quinoa, patata, boniato…

Entonces, ¿qué puedo hacer?

– Si dabas lactancia materna, continúa con ésta de forma exclusiva. Y tanto si recibía lactancia materna como fórmula, espera hasta que tu peque esté preparado para comenzar la alimentación complementaria.
– Practica colecho de forma segura. Favorece el contacto con la madre y un mejor descanso para ésta y promueve la lactancia materna.
Paciencia, mucha paciencia. Ya has pasado otras fases (crisis de crecimiento, por ejemplo, ¡y las has superado con éxito!).
Habla con otras madres que estén pasando o hayan pasado por lo mismo.
Pide ayuda a las personas de tu entorno para que puedas descansar.

 

¿Es legal dar muestras de preparaciones para lactantes?

 

Según el Código Internacional de sucedáneos de la Lactancia Materna:

 Los agentes de salud no deben dar muestras de preparaciones para lactantes a las mujeres embarazadas, a las madres de lactantes y niños de corta edad o a los miembros de sus familias.

 Los fabricantes y los distribuidores no deben facilitar, directa o indirectamente, a las mujeres embarazadas, a las madres o a los miembros de sus familias, muestras de los productos comprendidos en las disposiciones del presente Código.

 El público general y las madres no deben ser objeto de publicidad ni de ninguna otra forma de promoción destinada al público en general los productos comprendidos en las disposiciones del presente Código.

¿De qué productos estamos hablando?

Sucedáneos de la leche materna, incluidas las preparaciones para lactantes; productos de origen lácteo, alimentos y bebidas, incluidos los alimentos complementarios administrados con biberón, cuando están comercializados o cuando de otro modo se indique que pueden emplearse, con o sin modificación, para sustituir parcial o totalmente a la leche materna; los biberones y tetinas.

hEcha la ley, hecha la trampa

¿Realmente esto se cumple?  ¿No es una forma indirecta de facilitar esos productos, que en el centro de salud te entreguen una solicitud a X revista/s para padres, que publicita esos productos? ¿Y no es el público en general y las madres objeto de esa publicidad o promociones?

 

PLANTAS, CONDIMENTOS, HIERBAS Y LACTANCIA MATERNA

Comienzo esta entrada lanzándote una pregunta: ¿Aumentan las hierbas o plantas la producción de leche materna? La evidencia científica dice que NO.  Es más, ¡podrían disminuirla!


ENTONCES, ¿CÓMO AUMENTO la producción? 

La lactancia del bebé a demanda, hacer piel con piel, un correcto agarre, apoyo a la madre y reforzar su autoconfianza son la forma más eficaz de aumentar la producción.

Un boom de hormonas (prolactina y oxitocina) se dispararán para, no solo hacer que se produzca leche, sino que también mantengas un estado de alerta y sientas amor hacia tu bebé.



Vale, entonces por un lado estas plantas no hacen que tenga más leche y además, pueden no ser seguras… ¿cómo es posible que en la farmacia o en el supermercado encuentre productos que aseguran aumentar la cantidad de leche que produzco?

Siento decirte, que son simplemente un engaño más. De hecho, quien comercia con esta idea juega con el hecho de saber que una de las razones de peso para dejar la lactancia es la percepción de baja producción de leche materna por parte de la madre.


Información fiable: e-lactancia.org

Por tanto, seas profesional sanitario, padre o madre, te recomiendo consultar la página e-lactancia.org.

En ésta puedes informarte de la compatibilidad de lactancia con 21057 términos, entre los que se encuentran fármacos, fitoterapia, procedimientos médicos y cosméticos o enfermedades de la madre y del lactante. ¡Además está en constante actualización y puedes encontrar muchas referencias en cada consulta!

Solo debes escribir el término en el buscador y te indicará el riesgo que existe. En la imagen que te muestro, puedes ver algunas plantas, especias o hierbas clasificadas según el riesgo que conlleva su consumo durante la lactancia.

De hecho, se encuentran y recomiendan en algunas consultas pediátricas productos con hinojo para tratar los cólicos (si miramos en la página citada, nos indica…¡riesgo alto!: A dosis elevadas podría disminuir la producción de leche y provocar toxicidad: el trans-anetol es neurotóxico y puede originar convulsiones o coma y el estragol puede ser carcinogénico. Por estos motivos, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) no recomienda su uso en menores de 12 años).

Por otro lado, la achicoria (útil para sustituir el café), la canela, el comino, el jengibre, la melisa o el sésamo supondrían un riesgo muy bajo, por lo que son compatibles con la lactancia.

Mi consejo como siempre: infórmate y déjate asesorar por aquel sanitario que te transmita confianza y te demuestre ¡que no se ha vendido a la industria!.


¡Más fomentar la lactancia a demanda y menos propaganda!

 

 

FAMILIAS, NO OS JUZGAMOS

Hoy quiero dirigirme a los padres, madres, tíos, tías, abuelos, abuelas… porque me gustaría explicar algo y tratar de dejarlo claro.

Cuando los Dietistas – Nutricionistas compartimos una noticia sobre obesidad infantil y clamamos al cielo por la situación que estamos viviendo; cuando os decimos que mejor que no deis bollería, bebidas azucaradas o energéticas a vuestros hijos; en resumen, cuando manifestamos lo que creemos que es correcto y lo que no, en términos de alimentación infantil, NO OS ESTAMOS JUZGANDO. No puedo hablar por todos mis compañeros, aunque creo que tampoco es su intención, así que lo que aquí expongo es lo que yo pienso.

Sé que a la mayoría de consejos que os damos, lo primero que se os pasará por la cabeza, será “esto no lo puedo hacer”, “seguro que en su casa no lo hace”, “otra persona podría, pero yo en mi situación…imposible” o “qué exagerados, por Dios, yo siempre he comido así y nunca me ha pasado nada…”.

Nuestra intención no es otra que DAR INFORMACIÓN. En el ambiente obesogénico que nos movemos sería muy cruel por mi parte culparos a vosotros (padres, abuelos…) de la alimentación que lleváis y que vuestros pequeños reciben. Solo os pedimos, que en lugar de mirar hacia otro lado y sentiros juzgados, leáis la información que os facilitamos; sin que vosotros también nos prejuzguéis. Tener información es tener PODER para DECIDIR, para no dejar que nos manipulen. Permitíos esa libertad y ese derecho.

Y si creéis o no estáis seguros de que algo debe cambiar en vuestro estilo de vida, preguntad y trataremos de ayudaros y daros las herramientas para que al menos, podáis intentarlo. Preguntad sin miedo a ser juzgados, porque repito: no es nuestra intención.